Muchos idiomas expresan el pasado con una sola forma verbal: conjugas una palabra y ya está. El alemán cotidiano hablado funciona de otra manera: salvo un puñado de verbos como sein, haben y los verbos modales, el habla de todos los días apenas usa el pasado simple (Präteritum). En su lugar, construye el pasado con dos verbos que trabajan juntos: un verbo auxiliar conjugado (aquí, haben) que concuerda con el sujeto, más una forma fija e invariable del verbo principal llamada Partizip II, que siempre se coloca al final mismo de la oración. Esta construcción de dos partes se llama Perfekt, y es el primer tiempo pasado que usas para hablar de acciones terminadas.
¿Por qué dos verbos en lugar de uno? Porque el Partizip II nunca cambia según el sujeto: gemacht sigue siendo gemacht tanto si dices ich habe gemacht como wir haben gemacht. El verbo auxiliar es el único que lleva la información sobre quién realiza la acción; el Partizip II solo carga con el significado del verbo en sí. La mayoría de los verbos alemanes (alrededor del 80%) usan haben como auxiliar, incluidos todos los verbos transitivos (los que tienen un objeto directo) y todos los verbos reflexivos.
Cómo construirlo paso a paso: primero, conjuga haben para que concuerde con el sujeto (ich habe / du hast / er hat...) y colócalo en segunda posición, el lugar normal del verbo en una afirmación. Segundo, forma el Partizip II: el patrón regular es ge- + raíz + -t (machen → gemacht), pero muchos verbos comunes son irregulares y simplemente hay que memorizarlos uno por uno (essen → gegessen, trinken → getrunken). Tercero, empuja el Partizip II hasta el final mismo de la oración, sin importar cuánto material —adverbios, objetos— aparezca en medio. En las preguntas, haben pasa al frente y el Partizip II sigue quedando al final: Hast du das gemacht?
Ten cuidado con los verbos separables como aufräumen: el prefijo auf se desprende, y ge- se inserta entre el prefijo y la raíz, no antes de él, dando aufgeräumt, no geaufräumt.
Un error muy común es poner el Partizip II justo después del sujeto, siguiendo el orden de palabras de la lengua materna, lo que produce la forma incorrecta Ich habe gemacht meine Hausaufgaben en lugar de la correcta Ich habe meine Hausaufgaben gemacht. Ten presente la regla de oro: el Partizip II siempre va al final mismo, sin excepciones.