En alemán, la coma no es una marca opcional que refleje el tono del redactor o el ritmo de lectura, como suele funcionar en muchos otros idiomas. Es un elemento puramente gramatical regido por un conjunto estricto y finito de reglas, y toda oración alemana correctamente escrita tiene exactamente una colocación válida de la coma: no hay espacio para el criterio personal. Esta diferencia fundamental es la razón por la que la Kommasetzung se enseña y evalúa como su propio tema en el C1: los examinadores tratan la colocación correcta de la coma como un marcador de madurez lingüística a la par con la propia sintaxis.
La regla central que rige la mayoría de los casos es que toda oración subordinada (Nebensatz) se separa de la oración principal (Hauptsatz) con una coma obligatoria, sin importar si va antes, después o dentro de la oración principal, como en Ich weiß, dass es schwer ist, o Mein Onkel, der in Berlin wohnt, kommt morgen, donde la oración de relativo incrustada queda encerrada entre dos comas. Esta única regla cubre la gran mayoría de los casos reales, ya que cualquier conector subordinante como dass, weil u obwohl, o cualquier pronombre relativo, dispara automáticamente una coma delante de él.
Más allá de eso, se aplican varias reglas más específicas pero frecuentes: en las enumeraciones, los elementos se separan con comas excepto el último introducido por und u oder, que no lleva ninguna (Brot, Milch und Käse, no Brot, Milch, und Käse); una coma siempre precede a aber y sondern, ya que ambos se tratan como enlace de dos oraciones independientes aun cuando la segunda sea elíptica; y una aposición explicativa que precisa más un sustantivo precedente, como en Mein Vater, ein Lehrer, lebt in Casablanca, se encierra entre comas a ambos lados exactamente como una oración incrustada.
El único caso que deja al redactor una libertad genuina es unir dos oraciones principales completas con und, donde tanto Ich gehe und du bleibst sin coma como Ich gehe, und du bleibst con una coma opcional (añadida por el ritmo o para distinguir sujetos diferentes) son correctas. En todos los demás casos la regla es obligatoria, no una cuestión de gusto.
El error más frecuente entre los estudiantes avanzados, que a menudo provienen de contextos donde el uso de la coma es mucho más flexible, es olvidar la segunda coma de cierre de una oración subordinada o intercalada que se sitúa en mitad de la oración en vez de al final: escribir Mein Onkel, der in Berlin wohnt kommt morgen con una sola coma, cuando la regla exige que la oración incrustada quede encerrada por ambos lados. En los exámenes de escritura de C1, especialmente el DSH y el TestDaF, se restan puntos concretos por cada coma faltante o sobrante, lo que convierte la revisión final de las comas en un paso indispensable antes de entregar cualquier texto.