Cuando hablas de tu día en alemán — lo que haces por la mañana, lo que comes, dónde trabajas — necesitas un verbo en presente conjugado para que concuerde con quién realiza la acción. Los verbos regulares, que constituyen la gran mayoría de los verbos alemanes, siguen un patrón único, fijo y simple una vez que entiendes el mecanismo, aunque al principio pueda parecer intimidante.
Así funciona: todo verbo en su forma base (el infinitivo) termina en -en, como machen (hacer). Para conjugarlo, quitas el -en para obtener la raíz (mach-), y luego añades una terminación distinta según el sujeto: ich mache, du machst, er/sie/es macht, wir machen, ihr macht, sie/Sie machen. Estas cuatro terminaciones centrales (-e para ich, -st para du, -t para er/sie/es y ihr, -en para wir y sie/Sie) se aplican a más del 95 % de los verbos alemanes, así que una vez que las sepas podrás conjugar casi cualquier verbo regular nuevo que encuentres.
Dos pequeños detalles merecen atención. Los verbos cuya raíz termina en t o d (como arbeiten, trabajar) insertan una e extra antes de las terminaciones de du y er para facilitar la pronunciación: du arbeitest, no du arbeitst. Y un puñado de verbos muy comunes (excepciones que hay que memorizar de forma individual, no una regla general) cambian la vocal de su raíz solo en las formas de du y er: fahren se vuelve du fährst, essen se vuelve du isst, sprechen se vuelve du sprichst — mientras que todas las demás personas mantienen la raíz original sin cambios.
Hay aquí un contraste importante que vale la pena señalar. En algunas lenguas, la terminación del verbo por sí sola puede indicar quién es el sujeto, de modo que a menudo se puede omitir el pronombre. Las terminaciones verbales alemanas también marcan el sujeto, pero el pronombre (ich, du, er...) debe enunciarse igualmente en casi toda oración — no puedes omitirlo solo porque la terminación ya muestre quién actúa.
Así que un error muy común de los principiantes es omitir el pronombre porque la terminación del verbo parece hacerlo obvio, diciendo Arbeite viel en lugar de Ich arbeite viel — pero esa oración es gramaticalmente incompleta en alemán, por más clara que parezca por el contexto.