Imagina pedirle a un amigo que venga, decirle a un grupo de amigos que espere, o pedirle ayuda a un dependiente. En todas estas situaciones necesitas el imperativo — la forma que usa el alemán para decirle a alguien que haga algo directamente, sin una pregunta, solo una instrucción o petición directa.
El alemán cambia el verbo según con quién estés hablando, pero el factor decisivo no es el género ni el número — es tu relación con la persona y qué pronombre usarías normalmente para ella. ¿Un amigo al que llamarías du? ¿Un grupo de amigos al que llamarías ihr? ¿Alguien a quien tratas más formalmente con Sie? Las tres formas del imperativo corresponden exactamente a estos pronombres que ya conoces.
Formar el imperativo es sencillo una vez que conoces los pasos. Parte de la forma del verbo en presente para ese pronombre, y luego omite el pronombre mismo. Con du, quita además la terminación -st: du kommst se vuelve Komm!. Con ihr, mantén la terminación tal cual: ihr kommt se vuelve Kommt!. Con Sie, mantén el verbo exactamente como aparece con Sie, pero mueve Sie después del verbo en lugar de antes: Sie kommen se vuelve Kommen Sie!. Los verbos que cambian la vocal de su raíz en presente (sprechen → du sprichst) conservan ese cambio solo en la forma de du — Sprich! — mientras que ihr y Sie quedan sin cambios.
Un punto que vale la pena recordar: con du e ihr, el pronombre desaparece por completo — dices Komm! y Kommt!, nunca un pronombre enunciado antes del verbo. Con Sie, en cambio, el pronombre nunca puede omitirse: debe quedarse justo después del verbo, porque la forma verbal por sí sola (kommen) no le dice al oyente a quién se dirige.
Un error común es dejar du delante del verbo como en una afirmación normal (Du kommst!) en lugar de omitirlo y ajustar el verbo (Komm!), u olvidar invertir el orden de las palabras en la forma de Sie y decir Sie kommen! en lugar del correcto Kommen Sie!.