Ya has aprendido tres casos gramaticales en alemán: el Nominativ para el sujeto, el Akkusativ para el objeto directo y el Dativ para el objeto indirecto. Ahora conocerás el cuarto y último caso, el Genitiv, el caso de la posesión y la pertenencia. Lo usas cuando quieres decir «la casa del hombre» o «el color de la puerta», siempre que una cosa o persona posea o pertenezca a otra.
Muchos idiomas expresan la posesión simplemente colocando al poseedor junto a la cosa poseída, y esa idea se acerca a lo que hace el Genitiv, pero el alemán coloca el artículo definido y el sustantivo poseedor después de la cosa poseída, y añade una terminación especial al propio sustantivo. La regla básica: con los sustantivos masculinos y neutros en singular, el artículo der o das cambia a des, y el sustantivo mismo recibe -s o -es al final, de modo que der Mann se convierte en des Mannes. Con los sustantivos femeninos y todos los plurales, der o die simplemente cambia a der, sin ningún cambio en la terminación del sustantivo.
Un punto importante: este es el único caso gramatical que cambia la forma del propio sustantivo, no solo el artículo, y por eso puede resultar intimidante al principio, aunque la regla en sí es fija y tiene pocas excepciones.
En la práctica, debes saber que el alemán hablado cotidiano evita el Genitiv con bastante frecuencia y lo reemplaza por una construcción más simple: von más dativo. En lugar de decir «das Auto des Mannes», puedes decir simplemente «das Auto von dem Mann», lo cual es perfectamente aceptable y muy común en la conversación diaria, mientras que el verdadero Genitiv sigue siendo más frecuente en la escritura formal, el periodismo y los textos literarios.
Otro uso clave del Genitiv es un conjunto de preposiciones fijas que siempre lo exigen, sobre todo wegen (a causa de), trotz (a pesar de), während (durante), statt (en lugar de) e innerhalb/außerhalb (dentro/fuera de). Debes memorizar estas preposiciones junto con el caso que imponen, tal como memorizaste antes las preposiciones para el Dativ y el Akkusativ.
El error más común es olvidar añadir -s o -es al final de un sustantivo masculino o neutro, cambiando solo el artículo y produciendo el incorrecto «wegen des Regen» en lugar del correcto «wegen des Regens». Recuerda: en el Genitiv, el artículo y el sustantivo cambian juntos, no solo uno de ellos.