La voz pasiva directa werden + Partizip II nunca es incorrecta en un nivel avanzado, pero depender demasiado de ella hace que un texto se sienta forzado y poco pulido, especialmente en la escritura académica, los informes formales y la correspondencia empresarial. Por esta razón, el alemán escrito y elevado ha desarrollado un conjunto de alternativas estilísticas a la pasiva (Passiversatzformen) que transmiten el mismo significado —sobre todo «puede hacerse» o «debe hacerse»— mediante formulaciones más compactas y elegantes. Dominar estas alternativas es una de las señales más claras de madurez lingüística en un estudiante de alemán.
La primera y más flexible alternativa es sich lassen + Infinitiv, que siempre corresponde a pasiva + können: Das Problem lässt sich lösen significa literalmente «el problema se deja resolver», es decir, puede resolverse. En segundo lugar, sein + zu + Infinitiv puede tener uno de dos significados según el contexto —posibilidad o necesidad—: Die Aufgabe ist zu lösen puede significar que puede resolverse o que debe resolverse, y solo el contexto decide cuál. En tercer lugar, los sufijos adjetivales como -bar y -lich convierten un verbo directamente en un adjetivo que expresa posibilidad pasiva: lösbar (resoluble), essbar (comestible), verständlich (comprensible); la más corta de estas alternativas y la más común en la escritura científica y técnica. En cuarto lugar, man + un verbo activo es la solución más sencilla y coloquial, que transforma la oración por completo de pasiva a activa con un sujeto general no especificado. Por último, está la llamada Rezipientenpassiv (pasiva del receptor), formada con bekommen/kriegen + Partizip II, que pone en primer plano al receptor y no al agente: Ich bekomme das Paket geschickt significa «me están enviando el paquete», y solo funciona con verbos que llevan un objeto indirecto (Dativobjekt) en su forma activa.
La diferencia clave entre estas alternativas es el registro y la precisión semántica: -bar y sich lassen suelen limitarse al significado de posibilidad únicamente, mientras que sein + zu también puede llevar el sentido de obligación, y man es la menos formal de todas. A menudo no existe una única estructura equivalente que cubra todo este rango de matices en el propio idioma del estudiante, así que el verdadero desafío consiste en entrenar el oído para elegir la alternativa que se ajusta al registro, en vez de traducir literalmente.
Un error frecuente en el nivel avanzado es aplicar -bar a verbos que no lo aceptan morfológicamente, o confundir sich lassen (que siempre exige que el sujeto sea precisamente aquello a lo que se le hace la acción, no un agente humano) con sein + zu, produciendo el erróneo Er lässt sich einladen cuando el estudiante en realidad pretende una simple posibilidad objetiva: esa oración de hecho significa que la persona misma permite ser invitada, un significado bastante distinto de la posibilidad neutral que pedía el contexto.