Cuando quieres decir que hay un supermercado en el barrio o que hay dos habitaciones en el apartamento, el alemán usa la expresión fija es gibt. Parece simple, pero esconde una regla estricta que debes aprender desde el primer día: lo que sigue a es gibt va siempre en caso acusativo, sin importar lo que signifique la oración. Es una regla fija sin excepciones: Es gibt einen Supermarkt, no ein Supermarkt, y Es gibt keine Apotheke sigue la misma lógica en la negación.
El segundo punto clave de esta lección es la diferencia entre dos tipos de preguntas de lugar. Wo (dónde) pregunta por algo que permanece quieto, sin movimiento, y toma el caso dativo (Dativ). Wohin (adónde) pregunta por movimiento y dirección, y toma el acusativo. Esta lección se centra en Wo y en la quietud — en preposiciones como in, auf, unter, neben, an, zwischen, hinter y vor cuando describen dónde se encuentra algo.
En muchas lenguas, una preposición como in, sobre o bajo no cambia en absoluto la forma de la palabra que la sigue. El alemán funciona de otro modo: una preposición de lugar impone el caso dativo al artículo definido delante del sustantivo, de modo que der se vuelve dem, die se vuelve der, das se vuelve dem, y el plural die se vuelve den (con una -n añadida al propio sustantivo cuando es posible). Este cambio ocurre solo en el artículo — el sustantivo suele quedar igual — y aprender a esperar ese cambio es el verdadero desafío aquí.
Para facilitarte la vida, el alemán suele fusionar la preposición y el artículo en una sola palabra abreviada: in dem se vuelve im, an dem se vuelve am, in das se vuelve ins, an das se vuelve ans. Estas contracciones son tan comunes en el habla cotidiana que la forma completa in dem puede sonar casi demasiado formal.
Un error muy común es mantener el artículo nominativo simple der/die/das después de una preposición en lugar de cambiar al dativo — sobre todo con sustantivos masculinos, diciendo auf der Tisch en lugar de auf dem Tisch. Recuerda: después de una preposición que describe una ubicación fija, der se convierte silenciosamente en dem.