Una vez que los conectores básicos como weil, aber y dass se vuelven algo natural, el B2 introduce un conjunto de conectores más precisos que expresan relaciones lógicas complejas —resultado proporcional, sustitución y comparación hipotética—, relaciones que los conectores simples no pueden captar y que marcan un estilo genuinamente sofisticado en la escritura y el habla formales.
sodass, y su forma ampliada so...dass, expresa un resultado directo que fluye de una causa expuesta en la primera oración. La diferencia entre ambos es que sodass enlaza dos oraciones completas como un único conector subordinante que desplaza el verbo al final de la oración, mientras que so...dass se divide entre un adjetivo o adverbio en la primera oración y dass en la segunda, dando más énfasis a la intensidad de la causa misma, como en Es ist so kalt, dass ich friere (Hace tanto frío que tengo frío).
El par je...desto (o je...umso) es único al describir una proporcionalidad directa entre dos variables: un cambio en una acarrea un cambio correspondiente en la otra. Gramaticalmente, tanto je como desto deben ir seguidos inmediatamente de la forma comparativa del adjetivo o adverbio. El verbo va al final de la primera oración después de je, ya que se comporta como un conector subordinante, mientras que va directamente después de desto en la segunda oración, que se comporta como una oración principal: Je mehr du lernst, desto besser wirst du (Cuanto más aprendes, mejor te vuelves).
anstatt...zu y statt...zu expresan una alternativa rechazada en favor de la acción efectivamente elegida, usadas con un infinitivo con zu cuando ambas oraciones comparten el mismo sujeto, mientras que ohne...zu expresa la ausencia de una acción acompañante esperada. als ob y als wenn introducen una comparación irreal e hipotética, y por esa razón siempre requieren el Konjunktiv II (subjuntivo II) a continuación, como en Er tut, als ob er krank wäre (Actúa como si estuviera enfermo), aunque no lo esté. Este subjuntivo obligatorio es lo que distingue als ob de los demás conectores de esta lección.
El error más común es tratar je y desto de manera idéntica en cuanto a la colocación del verbo, desplazando el verbo al final de ambas oraciones, cuando la regla en realidad requiere dos tratamientos diferentes: orden de oración subordinada después de je, y orden de oración principal después de desto.